Estamos en los inicios del primer milenio de
nuestra era. La Península Ibérica, provincia
romana, veía cómo por primera vez, uno
de los suyos se convertía en Emperador.
Era Marco Ulpio, o lo que es lo mismo: Trajano.
Pero también en aquel momento, un campesino anónimo
plantó un olivar en el Maestrazgo (Castellón) que se
ha mantenido en producción hasta nuestros días. Nada
menos que 2.000 años de historia resumidos en una
botella de aceite que nace en un olivar de variedad farga,
perfectamente adaptado a su territorio y con árboles
cuyo tronco llega a los ocho metros de perímetro.
Auténticos fósiles vivientes que producen un aceite afrutado
y equilibrado capaz de convertir la ensalada más
sosa en un manjar. Aléjese de la sartén.
pincha en la imagen para ampliar.
Estamos en los inicios del primer milenio de
nuestra era. La Península Ibérica, provincia
romana, veía cómo por primera vez, uno
de los suyos se convertía en Emperador.
Era Marco Ulpio, o lo que es lo mismo: Trajano.
Pero también en aquel momento, un campesino anónimo
plantó un olivar en el Maestrazgo (Castellón) que se
ha mantenido en producción hasta nuestros días. Nada
menos que 2.000 años de historia resumidos en una
botella de aceite que nace en un olivar de variedad farga,
perfectamente adaptado a su territorio y con árboles
cuyo tronco llega a los ocho metros de perímetro.
Auténticos fósiles vivientes que producen un aceite afrutado
y equilibrado capaz de convertir la ensalada más
sosa en un manjar. Aléjese de la sartén.
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